Categoría -Fábulas de Esopo

Las fábulas de Esopo son pequeñas narraciones, a menudo protagonizadas por animales, pero a veces también por humanos, dioses y objetos. estos, a su vez, tienden a equivocarse o hacer alguna maldad hasta que acaban por recibir su merecido. Todas se caracterizan por contar con una moraleja al final, en la que conocemos la manera en la que debieron actuar sus personajes para evitar su mala suerte. Es así como nos enseñan la importancia de ser listos y amables.

En esta sección podrás leer una recopilación con las mejores fábulas de Esopo; cuentos muy pequeños y divertidos, con los cuales los niños recibirán enseñanzas muy positivas. Algunos de los valores que pueden aprender después de leerlas, incluyen la honestidad, la valentía, la sensatez, el respeto y la solidaridad, por mencionar algunos.

Son perfectas en especial para entretener a niños pequeños y enseñarles a leer.

¡Esperamos que pases un muy buen rato leyendo nuestras fábulas de Esopo!

Fábulas de Esopo

El búho y el saltamontes

El búho siempre duerme durante el día. Luego, después de la puesta del sol, cuando la luz rosada se desvanece del cielo y las sombras se elevan lentamente a través del bosque, él sale agitado y parpadeando desde un viejo árbol hueco. Es entonces cuando su extraño ulular resuena a través del bosque silencioso, y comienza a buscar insectos y escarabajos, ranas y ratones de los que tanto le gustan para comer. Ahora, había cierto viejo búho que se...

Fábulas de Esopo

El lobo y la grulla

Un lobo vivía en lo más profundo del bosque, cazando animales para alimentarse. Todos le temían y procuraban no acercarse a él; aunque no siempre podían escapar de sus feroces fauces. Un día, la bestia salió a cazar como de costumbre y se dio un verdadero festín, ¡nada le gustaba más que la carne! Pero había estado comiendo con tanta avidez, que cuando menos se lo esperaba, un hueso se le atascó en la garganta. Por más que tragaba, no podía...

Fábulas de Esopo

El adivino

Este era un hombre que vivía en un pueblo pequeño, y se jactaba de ser un gran clarividente. Todos los días las personas iban a verlo a la plaza, para que les predijera el porvenir. El hombre les leía las palmas de sus manos, tiraba las cartas y miraba dentro de su bola de cristal, antes de responderles con voz misteriosa sobre las sorpresas que les deparaba el destino. Lo cierto era que el adivino no era tal, sino que le gustaba aprovecharse de...

Fábulas de Esopo

El joven y la mala mujer

Este era un joven muy amable y apuesto, que había heredado una gran fortuna de su familia. Aunque en su pueblo había muchas muchachas que estaban enamoradas de él, él solamente se había fijado en una que era muy bella y lo trataba con mucho cariño. Ahora mismo se dirigía a su casa para visitarla y pasar el día juntos. —Amor mío, ya estoy aquí —se anunció en cuanto hubo atravesado la puerta. Ella lo abrazó y lo invitó a pasar, observando con...

Fábulas de Esopo

Las ranas y el pantano seco

Había una vez dos ranitas que eran muy amigas y vivían en un charco del pantano. Todos los días jugaban juntas en el agua, cantando y saltando de un lado a otro. Los pajaritos las saludaban y ellas respondían con mucha alegría. Un día, una de las ranitas le hizo una pregunta a la otra que la puso a pensar: —Oye amiga, ¿alguna vez has pensado que sucedería si nuestro charco se secara? ¿Qué es lo que haríamos entonces? —No te preocupes —le dijo la...