Zeus y la mamá mona

Ocurrió que un día, Zeus, el dios más importante de todos los que habitaban en el Olimpo, se encontraba muy aburrido. Ya había bajado a la Tierra demasiadas veces para hacer de las suyas, a veces disfrazado de oso o de carnero. Ya había platicado con todos los dioses, encontrando que siempre tenían algo que hacer como para dedicarle todo su tiempo; Poseidón con su soberanía de los mares, Hades recibiendo a los muertos en el Inframundo, Hefesto trabajando en su taller y Atenea consultando sus libros. Sin nada que hacer a diferencia de ellos, el dios decidió fijarse de (…) Leer el Cuento Infantil >>

La zorra y la pantera

Erase una vez una pantera muy hermosa, que gustaba de pasear presumiendo su belleza frente a todos los animales. Y ellos la admiraban asombrados pues realmente era muy bonita. Con su silueta fina y elegante como la de un gato, sus ojos brillantes y su pelo negro como el ébano, que relucía aun más cuando el sol la iluminaba en los días de primavera. Por si esto fuera poco, también era silenciosa y muy ágil cazando. Se dio cuenta pues, del grado de admiración que despertaba en las otras criaturas y esto la envaneció muchísimo. Ya no había día en (…) Leer el Cuento Infantil >>

La princesa y el guisante

Érase una vez un príncipe que se había propuesto encontrar a la esposa perfecta. Quería casarse con una mujer que fuera hermosa y delicada, valiente y con un gran corazón. Así, viajó por todo el mundo hasta las lejanas tierras de China y Persia, reinos exóticos en África y todos los se conocían en Europa, sin encontrar a ninguna candidata. Todas las princesas ansiaban ganarse su corazón pero él no pudo enamorarse de ninguna. Así que volvió, decepcionado, a su gran palacio donde sus padres le esperaban. —No te preocupes, hijo mío —lo tranquilizó la reina—, un día de estos encontrarás (…) Leer el Cuento Infantil >>

El león y los tres bueyes

Estos eran tres bueyes que desde que solo eran crías, se conocían los unos a los otros y habían sido los mejores amigos. Siempre bajaban a pastar juntos al valle, retozando y riendo entre las praderas. Cuando el sol se ponía volvían a casa charlando y nunca habían tenido malentendidos entre ellos. ¡Cuán felices eran! Pero sin saberlo, un león que vivía en las cercanías los había estado vigilando desde hacía días. El león llevaba mucho tiempo hambriento, pues las pequeñas presas de la montaña no eran suficientes para calmar su hambre. Al ver a aquellos bueyes, tan robustos y (…) Leer el Cuento Infantil >>

El lobo hambriento

Por el bosque, paseaba un lobo hambriento que hace días no había probado bocado. Como era invierno, muchas presas se habían escondido en sus madrigueras para estar a salvo del frío, manteniendo sus reservas de comida a salvo bajo tierra. Tampoco podía cazar pájaros, puesto que estos habían hecho sus nidos en las ramas más altas y él no sabía trepar árboles. Así que el lobo vagó, famélico, hasta acercarse a los límites del bosque, donde había una aldea en la que habitaban personas. Era peligroso para alguien como él aproximarse a un lugar así y más en su estado. (…) Leer el Cuento Infantil >>

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