El águila y el escarabajo

Hubo una vez una liebre que tuvo que escapar a toda prisa por el campo, pues un águila voraz iba tras ella. La liebre llegó exhausta hasta el refugio de un pequeño escarabajo a quien le pidió ayuda. Y a pesar de su diminuto tamaño, el insecto salió para hablar ante el ave y pedirle que dejara ir a su amiga. —Perdónale la vida, por favor —le dijo—, ella aún es joven y tiene todo un camino por delante. Seguro puedes encontrar una presa más anciana, a quien morir le de lo mismo. Verás, en este lugar hay muchos animales que (…) Leer el Cuento Infantil >>

Simbad en el valle de las serpientes

En nuestra última aventura, vimos como Simbad llegaba hasta una isla que no era más que una ballena dormida en el océano. Aquella experiencia por poco lo hacía morir en el mar, pero nuestro héroe consiguió volver a casa cargado de tesoros. Al día siguiente de haber escuchado aquella historia, el carguero Simbad (hay que recordar que aquel humilde hombre se llamaba igual que él), volvió a su residencia para seguir escuchando sobre sus aventuras. Él le hizo sentarse a la mesa de nuevo y comieron en abundancia. Entonces, el antiguo marino comenzó a relatar lo que ocurrió en su (…) Leer el Cuento Infantil >>