Zeus y la tortuga

Hubo un tiempo en el que los dioses dominaban el mundo y los animales vivían en abundancia. A ellos les gustaba mirar las bondades de su creación, desde el más pequeño y humilde de los mamíferos, hasta la más poderosa y elegante de las aves. Amaban las flores, los árboles, los ríos y las montañas. Y era por eso que muy a menudo hacían fiestas en el Olimpo, en las que se reunían para celebrar toda esa perfección. Un día, Zeus quiso hacer la más grande de todas y por lo tanto, tuvo a bien invitar a todos los animales (…) Leer el Cuento Infantil >>

La Reina de las Nieves (6ta parte)

Durante el capítulo pasado de nuestro cuento, vimos como la carroza de la pequeña Gerda había sido asaltada por un grupo de bandidos en el bosque. Y si la niña se salvó de ser cocinada por la matriarca de esos ladrones, fue gracias a su hija, una chiquilla tosca que de inmediato quiso jugar con ella. Gerda le contó toda su historia y como había ido a parar al palacio de los príncipes, buscando a su amigo Kai. Al llegar al sitio donde vivía con su numerosa familia, la muchacha llevó a Gerda hasta su habitación, que se encontraba en (…) Leer el Cuento Infantil >>

El caracol y el rosal

Este era un jardín muy bello, que crecía en un campo repleto de avellanos. Las vacas y los corderos pastaban en los alrededores mientras que en el propio jardín, un rosal florecía debajo de una ventana, repleto de flores maravillosas. Y a la sombra de ellas se abrigaba un caracol, que nunca salía de su caparazón pues este era todo su mundo. Y aunque nunca hacía nada más que permanecer ahí dentro, se contentaba a sí mismo diciéndose: —Ya llegará el momento en que yo también pueda hacer algo más que dar rosas, leche o avellanas, ¡mi momento va a (…) Leer el Cuento Infantil >>

La reina de las nieves (5ta parte)

Durante el capítulo anterior de nuestro cuento, Gerda había llegado hasta el palacio de una princesa en busca de Kai. Un pajarito le había confiado que su amigo se había casado con esa encantadora muchacha, olvidándola por completo. Y Gerda, al verlo durmiendo plácidamente junto a ella, no pudo hacer otra cosa que echarse a llorar despertándolos a ambos. —¡Pobre criatura! —dijo la princesa— ¿Qué haces aquí en medio de la noche? Me has dado un buen susto. Cuando Gerda levantó la mirada, se dio cuenta de que ambos príncipes la miraban preocupados y también de que aquel chico, no (…) Leer el Cuento Infantil >>

El zapatero y los duendes

Este era un zapatero muy humilde, cuyo negocio no iba bien. Una noche fría de invierno, gastó los pocos centavos que tenía en comprar algo de cuero y le dijo a su esposa que fabricaría un par de zapatos por la mañana, para intentar venderlos. Con lo que le pagaran podrían comprar comida. Dicho esto, dejó el cuero sobre una mesa junto a sus tijeras y todo lo que usaba para elaborar zapatos. Se fue a dormir y a la mañana siguiente, cuando despertó, se llevó una gran sorpresa. Alguien había dejado unos zapatos preciosos en la mesa, hechos con (…) Leer el Cuento Infantil >>

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