La aguja de oro

En un pequeño pueblo de Oriente, donde todas las personas se conocían entre sí, vivía una anciana muy sabia llamada Rabiya. Ella observaba que en general, todos sus vecinos convivían en armonía, pero a veces había algunos que se disgustaban por creer que les faltaban cosas para ser felices: dinero, amor, una mejor apariencia… y así los días se pasaban ante ellos, siendo desaprovechados con tan mala actitud. Un día, unos jóvenes pasaron frente a su casa y vieron que buscaba algo en el suelo, desesperada. —Eh Rabuya, ¿qué te pasa? ¿Qué haces ahí? —le preguntaron. —Ay, es que se me (…) Leer el Cuento Infantil >>

El hombre rico y el zapatero

Hubo una vez un zapatero que era el más feliz haciendo su trabajo. Todos los días se levantaba con el alba para abrir su humilde negocio y elaborar o reparar los zapatos que le llevaba la gente. Aunque su oficio apenas y le daba para vivir con lo justo cada día, él siempre hacía las cosas con alegría, por qué sabía que no necesitaba de mucho para estar contento. Con tener buena salud, comida y un techo bajo el cual vivir, le bastaba para sentirse agradecido y dichoso. Siempre que se ponía a laborar en su taller cantaba, dando lo (…) Leer el Cuento Infantil >>