El asno y su comprador

En una granja muy próspera vivía un labrador que era muy diligente con todos sus animales. Desde pequeño estaba acostumbrado a trabajar mucho y no le gustaba perder el tiempo. Al ver que cada vez le costaba más trabajo arar la tierra, decidió comprarse un buen asno que le ayudara en sus labores del día. Con este pensamiento en mente, se dirigió al mercado del pueblo más cercano, donde seguramente podría conseguir alguno que le sirviera. Efectivamente, llegó hasta el establo de un comerciante de animales que no dudó en ofrecerle uno de sus burros más hermosos. Pero el labrador (…) Leer el Cuento Infantil >>

La araña y el gusano de seda

Había en un rincón muy profundo del bosque, sobre las ramas de un alto roble, dos pequeñas criaturas que se afanaban en tejer cada una a su manera. La primera era una araña, que moviéndose a toda velocidad hilaba su tela llena de hilos transparentes. La segunda, un gusano de seda que más lentamente, fabricaba la suya con toda minuciosidad. Cada año al llegar el verano, era lo mismo. La araña se ufanaba de su trabajo y se burlaba del pobre gusano por ir tan despacio. Creía pues, que no había en el mundo alguien que tejiera mejor su tela. (…) Leer el Cuento Infantil >>