Piel de oso (1ra parte)

Publicado por: Erika GC

Había una vez un joven muy valeroso que se alistó en el ejército para ir a la guerra. La batalla se extendió por años y en todo ese tiempo, él peleó y dio lo mejor de sí hasta que se hizo la paz. Lleno de condecoraciones, pudo volver a casa, solo para enterarse de que sus padres habían muerto. Así que el soldado pidió asilo a sus hermanos menores, que se habían quedado en la ciudad a diferencia de él, y se habían casado y formado familias.

Sin embargo, ellos tenían el corazón tan duro que rechazaron dejarlo entrar en sus casas y sin más posesiones que su fusil, se fue a vagar por el mundo. Así caminó hasta que llegó a un desierto, en el cual se sentó lleno de tristeza.

—No tengo dinero, ni casa, ni familia. No aprendí ningún oficio más que el de la guerra y ahora que esta se ha terminado, soy inútil por completo. ¿Qué va a ser de mí? No me queda más que morirme por hambre.

El diablo, que estaba escuchando sus lamentos, se apareció ante él para hacerle una oferta.

—Si necesitas dinero, dinero es lo que te puedo dar —le dijo astutamente—, tanto como tú desees, pero antes de advierto que yo no hago tratos con cobardes. Si quieres ser rico, tendrás que estar dispuesto a someterte a una prueba.

—Señor, años en la guerra me han enseñado a ser valiente —le dijo el soldado—, usted disponga el desafío, que yo sabré como enfrentarlo.

—Bueno —dijo el diablo—, echa un vistazo hacia atrás.

Cuando el soldado volteó, se encontró con un enorme oso que lo miraba gruñendo y mostrando los dientes. El animal se abalanzó sobre él y apenas tuvo tiempo de levantar su fusil para darle un disparo certero en el corazón. La bestia cayó muerta.

—Ya veo que tienes agallas —dijo el diablo—, pero mis condiciones no terminan aquí. A lo largo de siete años, no podrás bañarte ni lavarte el pelo, o cortártelo, Tampoco te podrás cortar las uñas, ni tendrás permitido rezar. Yo te daré una capa que has de llevar encima todo el tiempo. Si llegas a incumplir con alguna de estas reglas o mueres durante el lapso de estos siete años, tu alma pasará a ser mía. Pero si logras vivir más allá de este lapso de tiempo, sin quebrantar ninguna de mis normas, serás inmensamente rico para siempre.

Viendo que no tenía más remedio, el muchacho decidió aceptar la oferta del maligno, quien despojó al oso muerto de su piel y se la entregó.

—Esta es la capa que debes llevar encima y también tu cama, pues no podrás dormir en ninguna otra parte. Mientras la lleves puesta contigo, siempre que metas las manos en tus bolsillos los encontrarás repletos de oro. Y de ahora en adelante serás llamado por todos, Piel de Oso.

El soldado, ahora rico pero condenado, siguió vagando tras meter las manos en sus bolsillos y comprobar que el diablo no mentía.

CONTINUARÁ…

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Publicado por: Erika GC

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