Piel de asno

Publicado por: Erika GC

Había una vez un rey que se había casado con una hermosa mujer, la cual le dio una bella hija. Pero la reina enfermó gravemente tiempo después y antes de morir, le hizo prometer a su esposo que solo se volvería a casar con una mujer que fuera más bonita y virtuosa que ella.

El soberano pues, empezó a buscar por todos los rincones del reino a una chica que igualara la belleza y dones de su difunta esposa, sin encontrarla.

Mientras tanto, su hija creció y se convirtió en una muchacha hermosísima, aun más preciosa que su madre y con sobradas virtudes. Viéndola un día, el rey decidió algo espantoso: iba a casarse con su heredera. Al comunicarle la noticia, ella se horrorizó.

Así que acudió con su hada madrina para que la ayudara a escapar de aquel matrimonio.

—Pídele a tu padre del asno que más ama entre sus animales como regalo de bodas —le aconsejó ella—, se pondrá tan triste, que cancelará el casamiento de inmediato.

Pero el rey accedió y mandó a sacrificar a su asno querido, para entregarle la piel a su hija.

—Ahora cúbrete con la piel y escapa del palacio —le aconsejó el hada a la joven, al ver que su plan no había funcionado—, yo guardaré tus cosas en un cofrecito y haré que te siga a donde quiera que vayas.

La princesa escapó y vagó en las afueras del reino, hasta llegar a una humilde granja donde le dieron trabajo como criada. Bajo su piel de asno, sucia y maloliente, parecía la chica más fea del mundo. Pero cuando estaba a solas en su habitación, se levaba y se ponía sus finos vestidos, se volvía a convertir en la joven más hermosa.

Un día, un príncipe que iba de cacería la vio a través de la ventana de su dormitorio, usando una de sus prendas más finas y se enamoró de ella.

Al ir a preguntar a los dueños de la granja por su nombre, se sorprendió mucho cuando estos le dijeron que solo era una sirvienta mugrosa y sin importancia, a la que llamaban Piel de Asno. Desilusionado, el muchacho se marchó de nuevo a palacio, en donde no pudo dejar de pensar en la princesa.

Entonces le dijo a sus padres que deseaba casarse con Piel de Asno. Los reyes se horrorizaron al saber de su deseo.

—Pues me moriré de amor entonces —declaró el príncipe, acongojado.

La reina, preocupada por su hijo, convenció al rey de que buscaran una solución. Este le preguntó al joven que podían hacer para remediar su mal de amores.

—Díganle a Piel de Asno que me prepare una tarta —dijo él—, quizá comiendo algo preparado por ella, pueda reponerme de esta enfermedad llamada enamoramiento.

El rey ordenó a uno de sus emisarios acudir a la granja y solicitarle la tarta a Piel de Asno. Y ella, al enterarse de que el príncipe la buscaba, comenzó a cocinar el más suculento pastel que nadie hubiera probado…

CONTINUARÁ…

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Publicado por: Erika GC

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