Una mujer había quedado viuda y con dos hijas. Una era muy bella y trabajadora, la otra era fea y perezosa. Sin embargo todo su afecto y atención se dirigían a la mujer perezosa ya que era su hija. La joven mas trabajadora era su hijastra, ella era la “Cenicienta” del hogar, todos los días tejía e hilaba hasta tarde aun hasta lastimarse los dedos con el huso.

La joven acostumbraba a hilar y tejer al lado de un pozo, un día se lastimo los dedos y dejo caer al pozo el huso, ella no dudo en entrar al pozo lastimándose hasta quedar inconsciente. Cuando despertó, se encontraba en un lugar muy verde lleno de flores hermosas, el sol era radiante como ella, estaba tan feliz que no dejaba de saltar y jugar hasta cansarse.

Mientras la joven caminaba llego a ella el olor del pan recién hecho y sin dudarlo se acerco al lugar. Oyó una voz que a gritos decía:

-“Auxilio me quemo, sáquenme de aquí que hace rato debieron sacarme, ya estoy listo!!”. Era el pan que se estaba quemando y se quejaba pues nadie lo oía. Ella de inmediato saco todos los panes del horno y continuo su camino.

Avanzo en su camino y cuando estuvo cerca a un árbol, le gritaban:

-“Por favor, ya estamos listas sacude el árbol”, Eran unas grandes y deliciosas manzanas muy maduras, la joven las bajo, las junto y siguió caminando.

Luego encontró la casa de una anciana quien le pidió se quedara a ayudarla, se presento como la Madre Nieve, a lo que la muchacha acepto temerosa por el aspecto de la señora. Cada día la señora estaba contenta con la joven por su eficiencia, a pesar de lo bien que era tratada, la joven pidió a la anciana que la dejara regresar a casa.

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La Madre Nieve estuvo de acuerdo con la joven, y por su buen trato la premio bañándola en oro de pies a cabeza, le regreso el huso que se le había caído al pozo y la hizo subir a la tierra para que retornara a casa. Cuando la madrastra la vio llegando llena de oro, ella y su hija la recibieron muy bien.

Cuando se enteraron de todo el proceso que su hijastra tuvo que pasar para llegar a la Madre Nieve hasta su recompensa con un buen baño de oro, ella y su hija pretendieron hacer exactamente lo mismo, pero no les funciono por ociosas, lo querían todo fácil. Lo único que lograron fue tener un baño pero de barro.

Madre Nieve 1

Si imitas a algún exitoso, hazlo sin equivocarte, de lo contrario puedes fracasar.

 

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Hermanos Grimm

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