Mis abuelos eran amigos de unos vecinos que renegaban de todo. Siempre estaban enojados y nadie sabía el motivo, pero un día se celebraba una gran fiesta pues era el cumpleaños de uno de los vecinos y estábamos invitados.

Todos los vecinos se alistaban para ir a festejar, menos Juan y José, dos hermanos que eran mayores y de la edad de mi abuelo nunca salían, se la pasaban leyendo o durmiendo. La única persona que puede convencerlos será tu abuelo decía mi padre, tenemos que hacerlos reír y que se diviertan pensé yo. Aunque era todavía pequeño se me ocurrió ir a  visitarlos con mis amigos y llevarles unos dulces a ver si así se alegraban un poco.

Me acordé que cuando estoy triste o molesto, si me abrazan o me dan dulces se me olvida todo. Así que pensé que lo mismo sucedería con mis vecinos. Cuando llegamos a la casa, pensé por un segundo que tal vez nos gritarían o nos harían algo, pero toqué la puerta y de repente estábamos dentro de la casa, los saludamos como lo hago con mis abuelos, con un fuerte y cariñoso abrazo arrancándoles una gran sonrisa, cuando les dimos los dulces parecían unos niños.

Mi abuelo y yo llevamos a nuestros amigos ahora, a la fiesta y desde entonces son ellos los que invitan a sus vecinos a tomar el té o a escuchar algo de música, y a comer muchos dulces y a veces salen a vernos jugar en la calle y otras veces nos permiten jugar en su jardín.

Compartir aquella tarde nos hizo tan felices, dar una sonrisa y un abrazo a quienes lo necesitan no cuesta nada y nos beneficia a todos, pensé.

Nadie se resiste a la magia del amor.

 

 

Deja tu voto para que el autor sepa cuánto te gustó:

1 Estrella2 Estrellas3 Estrellas4 Estrellas5 Estrellas6 Estrellas7 Estrellas8 Estrellas9 Estrellas10 Estrellas (6 votos, Calificación: 6,83 de 10)
Cargando…

Acerca del autor

Paty Cuentacuentos

DESCARGA GRATIS: 20 EJEMPLOS DE CUENTOS CORTOS PARA NIÑOS

RSS Cuentos Infantiles Cortos

  • El mendigo insoportable
    Había una vez un señor muy poderoso que había llegado a acumular una gran fortuna en China. Su nombre era Guang y aunque era el máximo terrateniente en su región, las riquezas acumuladas no habían servido más que para endurecer su corazón. El día que cumplió cincuenta años hizo preparar un gran banquete para celebrar […]
    Erika GC
  • Concentración
    Había una vez un joven que tenía un gran talento para la arquería. Cuando era un niño, le obsequiaron su propio arco con flechas para practicar y todas las tardes, sin falta, se ponía a disparar en medio del bosque. Así fue hasta que consiguió dominar el arma por completo, convirtiéndose en el mejor arquero […]
    Erika GC
  • Destino
    Hace mucho tiempo, un general japonés entrenó a su ejército para pelear una importante batalla. Sus hombres eran escasos en comparación con los del enemigo, por lo que cualquiera en su lugar se habría dado por vencido antes de caminar rumbo a una masacre. Pero él no. El general siempre había sido valiente desde que […]
    Erika GC
  • El secreto de la serenidad
    Había una vez un muchacho que para aprender sobre los secretos de la vida, se retiró a un templo budista que se encontraba en lo alto de una gran montaña, muy apartado de la civilización. Ahí, vivía un viejo maestro llamado Tsin Shih que sería el encargado de guiarlo. Al principio el estudiante se adaptó bien […]
    Erika GC
  • ¿Qué es el amor?
    Una profesora se encontraba dando clase a sus pequeños alumnos cuando, en medio de la lección, uno de ellos levantó la mano y tímidamente le hizo una pregunta. —Maestra… ¿qué es el amor? Al principio, la mujer se quedó descolocada, sin saber como explicárselo. Pero luego de pensarlo por unos segundos, decidió que una pregunta […]
    Erika GC

Lee los mejores cuentos del blog