La leyenda del canguro

Publicado por: Erika GC

¿Conoces a los canguros? Estos animalitos tan curiosos son muy comunes en Australia, esa tierra lejana y tan llena de paisajes, criaturas y etnias fascinantes, que desde siempre han despertado admiración en el mundo. Lo más asombroso de los canguros es esa capacidad que tienen para andar en cuatro patas y saltar a grandes distancias. Mirarlos hacer esto es increíble, sin embargo, debes saber que no siempre fue así.

Cuenta una vieja leyenda que hace cientos de años, los canguros no sabían andar en dos patas. Caminaban en cuatro, igual que los perros, que los gatos, que tantos animales que conocemos que solo saben desplazarse de esta manera. Pues ellos lo hacían igual.

Un día, un canguro descansaba bajo la sombra de un árbol, cuando vio a lo lejos a un hombre que caminaba muy sigilosamente, llevando una lanza afilada en la mano. Aunque aun no había hecho nada malo, el animal intuyó que no tenía buenas intenciones y fue por eso que con mucho cuidado, se incorporó de donde estaba y se echó a correr.

Desgraciadamente el humano lo vio y empezó a perseguirlo.

Al principio eso no le preocupó al canguro, tenía cuatro patas y sin duda podría sacarle ventaja. Pero no tardó en darse cuenta de que aquel hombre, a pesar de poseer solamente dos piernas, las tenía más largas y musculosas que las suyas.

Fue por eso que tras un par de horas de persecución, el pobre canguro terminó exhausto. El sol se había puesto y él había aprovechado la oscuridad para esconderse detrás de unos matorrales, fuera de la vista de su perseguidor. Pensaba que al no encontrarlo volvería a casa, pero para su decepción, el humano decidió hacer una fogata y quedarse a dormir ahí.

Sabiendo que tendría que abandonar su escondite apenas saliera el sol y eso le preocupaba, pues no le quedaba duda de que el hombre lo vería.

Así que para poder escaparse antes, el canguro se paró sobre sus patas traseras y caminando de puntillas, se alejó sin hacer ningún ruido.

—Vaya, eso no ha sido tan difícil —se dijo—, si pudiera andar así todo el tiempo, escaparía más fácilmente de los cazadores.

Andar en sus patas traseras era maravilloso, ¿cómo sería si intentara saltar para ir un poco más rápido?

Al principio, los saltos del canguro eran torpes y dolorosos pero después de varios intentos, se percató de que aquello se le daba de maravilla. Tras mucho practicar, sus saltos se volvieron rápidos y cada vez más largos, lo que lo convirtió en uno de los animales más difíciles de atrapar en Australia.

Y cuando los otros canguros lo vieron y se dieron cuenta de lo bien que le iba, comenzaron a imitarlo, hasta que no quedó uno solo que caminara en cuatro patas.

Es por eso que hasta el día de hoy, todas estas criaturas saltan sin parar y no andan como los otros animales. Ellos son especiales y saben que con sus gráciles saltos, son capaces de recorrer kilómetros de distancia.

Deja tu voto para que el autor sepa cuánto te gustó:

1 Star2 Stars3 Stars4 Stars5 Stars6 Stars7 Stars8 Stars9 Stars10 Stars (3 votos, resultado: 7,00 de 10)
Cargando…

Al autor del cuento le gustaría que lo apoyes apretando estos botones sociales y.... no te olvides de dejarle un comentario MÁS ABAJO!

Publicado por: Erika GC

Te Recomendamos: