La joroba del búfalo

Publicado por: Erika GC

¿Te has preguntado alguna vez por qué los búfalos, esos animales tan enormes, tienen una enorme joroba sobre su espalda? La respuesta se encuentra en esta hermosa leyenda de la tribu Chippewa, una comunidad que solía habitar en la región de los Grandes Lagos de Canadá.

Hace mucho tiempo, cuando el hombre aun llegaba a invadir las tierras de los animales, su espalda era lisa y ligera, lo que los hacía incluso más rápidos de lo que son ahora.

Había un búfalo en especial al que le encantaba correr para olvidarse de todo. Andaba sin parar por las tierras mencionadas y cuando corría, lo hacía tan fuerte y de modo tan veloz, que no se fijaba en lo que pisaba, ni pensaba en lo que podía suceder. Por eso, sus amigos los zorros se encargaban de ir delante de él, para avisar a los otros animales cuando él estaba corriendo para que no salieran de sus casas.

Y es que el búfalo era tan grande y pesado, que suponía un verdadero riesgo para las demás criaturas, aunque él no quisiera realmente causar ningún daño.

Pero un día, algo muy malo ocurrió: los zorros se quedaron dormidos y no pudieron levantarse para avisar a los demás animales. El búfalo se echó a correr levantando grandes polvaredas a su paso. La tierra parecía temblar bajo el impacto de sus poderosas pezuñas.

Cerca de ahí, a los pies de un frondoso árbol, resultó que unos pajaritos habían hecho sus nidos. Todos se asustaron mucho al sentir que el búfalo venía, pero no pudieron escapar lo suficientemente rápido. Él acabo pisoteando cada nido y muchas avecitas terminaron heridas. Otras, que con tanto cariño empollaban sus huevos, los perdieron.

Cuando Nanabozho, el dios de la naturaleza, vio esto, se enfadó mucho y bajó para hacer justicia.

—Has sido muy egoísta —le dijo al búfalo mientras le pegaba con su bastón en los hombros, haciendo que le creciera una gran joroba—, tu castigo será llevar esa joroba a cuestas, como recordatorio de lo que hiciste, para que empieces a pensar más antes de correr. Además, siempre has de caminar con la cabeza gacha en señal de vergüenza.

Luego de esto, Nanabozho buscó a los zorros, quienes muy asustados cavaron hoyos en la tierra y se metieron en ellos para esconderse. Temían mucho enfrentarse con los regaños de la deidad.

—Hacen bien en ocultarse —les dijo el dios—, porque de ahora en adelante estarán condenados a vivir debajo de la tierra fría, como castigo por haberse olvidado de sus responsabilidades. Espero que esto les enseñe a cumplir con todas sus obligaciones.

Y dicho esto, Nanabozho se marchó dejando a los animales.

Es por eso que hasta el día de hoy, los búfalos siempre caminan mirando hacia abajo y tienen esa joroba grande en la espalda. Y es también por eso que los zorros viven en madrigueras, sin salir más que para cazar. Aún ahora se siguen sintiendo avergonzados de haberle fallado al gran dios de la naturaleza.

Deja tu voto para que el autor sepa cuánto te gustó:

1 Star2 Stars3 Stars4 Stars5 Stars6 Stars7 Stars8 Stars9 Stars10 Stars (2 votos, resultado: 9,50 de 10)
Cargando…

Al autor del cuento le gustaría que lo apoyes apretando estos botones sociales y.... no te olvides de dejarle un comentario MÁS ABAJO!

Publicado por: Erika GC

Te Recomendamos: