Eva y la serpiente

Publicado por: Erika GC

Hace muchos millones de años, cuando Dios acababa de crear el universo, existía un jardín muy hermoso llamado el Edén. En este paraíso lleno de plantas y flores de todas las clases, Adán y Eva vivían en compañía de todos los animales del mundo. Y como no conocían lo que era la maldad o la vergüenza, podían andar sin ropa y mirarse sin sentir pena.

Nada más dejarlos en su jardín maravilloso, Dios les hizo una advertencia.

—Pueden comer lo que quieran de todos los árboles que hay aquí, excepto de aquel —y señaló un hermoso árbol cargado de frutas apetitosas—. Porque ese es el Árbol del bien y del mal. Si comen de él, yo sabré que me desobedecieron y tendré que expulsarlos para siempre del Edén.

Adán y Eva prometieron que nunca tocarían ese árbol y se dispusieron a disfrutar de lo que tenían.

Pero Dios tenía un adversario que celoso de las cosas hermosas que había creado, ideó un plan para hacer que sus hijos le dieran la espalda. Transformado en serpiente, el diablo se presentó en el Edén y arrastrándose por la tierra se dirigió a Eva.

—A ti nunca te había visto —le dijo ella con curiosidad.

—Eso es porque a Dios no le gustaría que hablara con ustedes.

—¿Y por qué no?

—Porque yo sé algo que les está ocultando —dijo la serpiente de manera astuta—. ¿Ves ese árbol que está allí? ¿No crees que sus frutos se ven deliciosos?

—Oh sí, pero no debemos comer de él —dijo Eva—, Dios lo prohibió. Es el Árbol del bien y el mal.

—Pues claro que él no quiere que coman de ese árbol, porque si lo hicieran, entonces serían tan inteligentes como él. Y no quiere que se conviertan en dioses. Tiene miedo de que sean capaces de hacer todo lo que él hace y sean más brillantes que él.

—¿De verdad lo crees así?

—Por supuesto. Pero si comes de ese árbol, te aseguro que serás tan poderosa como Dios y podrás crear tu propio paraíso. ¿No te gustaría? ¿Por qué no pruebas un fruto?

Dudando, Eva se acercó hasta el árbol prohibido y arrancó una fruta que se veía realmente apetitosa. Animada por la serpiente le dio un mordisco y entonces, su mundo cambio por completo. Convenció a Adán de que comiese de la fruta con ella y tras probarla, lo primero de lo que se dieron cuenta era de que les avergonzaba muchísimo su desnudez.

Se cubrieron con hojas de árbol y se ocultaron de Dios, temerosos de que descubriera que lo habían desobedecido. Pero él ya lo sabía y se dirigió a los dos con tristeza.

—Les advertí que no comieran de ese árbol, pues les haría ver toda la maldad que existe fuera de este paraíso. Ahora no tengo más remedio que echarlos de aquí: ya saben lo que es el pecado y tendrán que trabajar la tierra para pagar por lo ocurrido. Lo siento.

Adán y Eva salieron del Edén, y nunca regresaron.

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Publicado por: Erika GC

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