Leyendas Infantiles Cortas

Del porque los osos polares tienen la cola tan corta

¿Te has dado cuenta de que todos los osos polares tienen una cola muy cortita? Hace mucho tiempo, esto no era así. Estas adorables criaturas contaban con una cola larga y peluda, blanca como la nieve, semejante a un armiño y la cual era su mayor orgullo. Les gustaba pasear con ella entre los glaciares y barrer la nieve. Dicen que su colita era tan admirable y esponjada como la de los zorros, animales conocidos por su astucia y agilidad.

Precisamente esta leyenda tiene como protagonista a un oso muy poco precavido y a una zorra, queriendo ayudarlo, no se imaginaba lo que su consejo iba a provocar.

En aquellos días, había un invierno muy que había congelado todos los lagos y provocado que todos los animales se resguardaran en sus madrigueras. Un oso polar vagaba de un lado a otro, buscando que comer. Se encontraba muy hambriento pero no lograba encontrar ninguna presa.

De pronto, vio pasar a una zorra del ártico, llevando consigo una docena de jugosos pescados. Al oso se le hizo agua la boca de solo mirar a aquellas suculentas truchas.

—Disculpa, buena amiga —le dijo acercándose—, ¿dónde conseguiste tanto pescado? Hace mucho que estoy buscando que comer y no puedo encontrar nada.

—Los pesqué en el lago —respondió ella.

—¿Pero cómo pudiste? Si todo el lago está congelado —le dijo él con asombro.

—Te equivocas, solo la superficie se congeló. Debajo de ella, los peces siguen nadando como si nada. Tienes que hacer un orificio con tus garras en el hielo y meter tu cola. Cuando las truchas la vean, se van a acercar a ella para mordisquearla. Espera a que tengas por lo menos una docena de ellas agarradas como lo hice yo y luego, saca la cola. No hay cosa más fácil para pescar en invierno.

El oso le dio las gracias y marchó al lago, ansioso para saborear pescados. Tal y como la zorra le había dicho, hizo un agujero en el hielo usando sus garras y metió su larga cola. No tardó en sentir como varios pececillos se aferraban a ella, lo que lo hizo relamerse el hocico. Las tripas le rugían de hambre.

—Pero yo soy más grande que la zorra, una docena no me va a bastar —se dijo—, mejor espero por lo menos a atrapar el triple. ¡Con el hambre que tengo sería capaz de devorar a todos los peces del océano!

El oso se quedó por más tiempo con la cola sumergida en el agua helada. Tanto así que esta se le congeló y cuando quiso tirar de ella para sacar a todos los peces que había conseguida, esta se desprendió, perdiéndose en las aguas con su jugoso botín.

Muy triste, el oso se lamentó por su poca prudencia y su avaricia.

—Si le hubiera hecho caso a la zorra, ahora tendría el estómago un poco más lleno y mi cola intacta.

A partir de entonces, todos los de su especie comenzaron a nacer con la cola corta.

Deja tu voto para que el autor sepa cuánto te gustó:

1 Estrella2 Estrellas3 Estrellas4 Estrellas5 Estrellas6 Estrellas7 Estrellas8 Estrellas9 Estrellas10 Estrellas (8 votos, Calificación: 6,00 de 10)
Cargando…

Acerca del autor

Erika GC

¡Sé el primero en comentar!

Clic aquí para Comentar

DESCARGA GRATIS: 20 EJEMPLOS DE CUENTOS CORTOS PARA NIÑOS

RSS Cuentos Infantiles Cortos

  • Prisionero
    Durante la década de los 40. Europa se vio sumida en la guerra más brutal que haya existido hasta el momento en la historia de la humanidad. Marcada por la discriminación y el odio hacia las personas diferentes, esta época derivó en la muerte de millones de personas en diferentes países. Los más afectados fueron […]
    Erika GC
  • El árbol inútil
    Lao Tzu era un gran maestro taoísta que viajaba de pueblo en pueblo acompañado por sus discípulos. Juntos se dedicaban a ayudar a las personas ofreciéndoles consejos, enseñándoles y haciendo las tareas que los más viejos no podían hacer. Su modo de vivir era practicar la compasión y ser generosos con los demás. Un día, […]
    Erika GC
  • El mendigo insoportable
    Había una vez un señor muy poderoso que había llegado a acumular una gran fortuna en China. Su nombre era Guang y aunque era el máximo terrateniente en su región, las riquezas acumuladas no habían servido más que para endurecer su corazón. El día que cumplió cincuenta años hizo preparar un gran banquete para celebrar […]
    Erika GC
  • Concentración
    Había una vez un joven que tenía un gran talento para la arquería. Cuando era un niño, le obsequiaron su propio arco con flechas para practicar y todas las tardes, sin falta, se ponía a disparar en medio del bosque. Así fue hasta que consiguió dominar el arma por completo, convirtiéndose en el mejor arquero […]
    Erika GC
  • Destino
    Hace mucho tiempo, un general japonés entrenó a su ejército para pelear una importante batalla. Sus hombres eran escasos en comparación con los del enemigo, por lo que cualquiera en su lugar se habría dado por vencido antes de caminar rumbo a una masacre. Pero él no. El general siempre había sido valiente desde que […]
    Erika GC

Lee los mejores cuentos del blog