Melissa y Marissa, eran dos gemelas que siempre estaban juntas y se ponían de acuerdo, aun para confundir a sus padres. Les gustaba mucho intercambiar uniformes y sus ropas haciéndose pasar una por la otra. Era muy divertido para ellas.

En el colegio causaban alboroto por su gran parecido. Un día Melissa que era muy traviesa, fue castigada por su mamá por no hacer la tarea y sacar malas calificaciones, pero Marissa que era mas disciplinada, fue premiada por obediente y sacar buenas notas en el colegio.

Esa tarde la mamá pasaba cerca del dormitorio de las niñas y sin querer oyó que una de ellas le decía a su hermana:

-” Si me sigues molestando le diré a mamá que te premiaron injustamente y que yo soy quien se portó bien, que te pones mi ropa y te haces pasar por mí, ya me cansé de tus chantajes, eso no hace una buena hermana”.

La mamá sorprendida por lo sucedido en ese instante, descubrió tristemente que había sido engañada por su propia hija. Lo que sucedió luego ya se lo imaginaran, la mamá tuvo que tomar medidas inmediatas y desde esa fecha, Melissa lleva el cabello corto y Marissa el cabello largo.

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La madre les dijo muy seriamente pero con mucho amor:

-Ahora, ya no confundirán a nadie y siempre recibirán lo que cada una merezca. Así que sera mejor que se esfuercen por ser cada día mejores.

Como dos gotas de agua 1

La obediencia a los padres es una muestra de amor y respeto y siempre trae su recompensa.

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Acerca del autor

Paty Cuentacuentos

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