Chistes y risas fuera de lugar

Publicado por: Anonimo

En una reunión de la iglesia, unos muchachos se sentaron en la parte posterior de uno de los salones donde se reunían cada semana. Gaby era una niña muy respetuosa y Juana demasiado graciosa e irreverente, al punto de olvidar que en la iglesia no se debe contar chistes. Juana trataba de llamar la atención de sus amigos. Era inevitable reírse oyendo todo lo que contaba Juana, por distraer la atención de los demás niños. Entonces algunas personas mayores le pidieron a Juana muy amablemente que mejor se retire al patio de la iglesia, y así permita que los niños aprendan las historias de Jesús.

“Qué vergüenza. Se lo merece. Ya era hora de que la saquen”, pensaba Gaby. Al terminar la reunión, los amigos de Juana salieron al patio y al verla sola empezaron a reírse de ella. Gaby al ver esto se acercó y preguntó a todos si les gustaría que les hagan lo mismo. Todos quedaron en silencio y burlándose le dijeron: “¿y a ti?” ¡No!, respondió Gaby, muy enérgica. “Se supone que son sus amigos, ¿o no?”, dijo Gaby. “Parece que ya no, vamos Gaby”, respondió Juana y ambas se retiraron, quedando en silencio los demás muchachos.

En este cuento hay dos enseñanzas: La primera es que todo tiene su tiempo, su momento y su lugar (Juana cometió el error de hacer bromas en una iglesia). La segunda enseñanza es que un buen amigo te trata como él quiere ser tratado. Podemos ver a Gaby como un ejemplo de lo que debemos hacer.

Loading...
¿Te gustó? ¿Lo compartirías? ¡Muchas Gracias!
Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterPin on Pinterest

Deja tu voto para que el autor sepa cuánto te gustó:

1 Star2 Stars3 Stars4 Stars5 Stars6 Stars7 Stars8 Stars9 Stars10 Stars (4 votos, resultado: 10,00 de 10)
Cargando…

Al autor del cuento le gustaría que lo apoyes apretando estos botones sociales y.... no te olvides de dejarle un comentario MÁS ABAJO!

Publicado por: Anonimo

Loading...

Te Recomendamos: