Rosas sin espinas

En los jardines de mi vecina crecían las rosas más hermosas que vi alguna vez. Doña Rosa no tenía hijos. Era oriental y amaba mucho la naturaleza. En su país tuvo chacras y cultivos de una variedad de flores muy hermosas y ahora en su casa tenía solo jardines llenos de flores. Las rosas eran las favoritas de mi vecina y cuando llegaban sus amigas les regalaba esas flores cuidando antes de quitarles las espinas. Una de sus vecinas un día le pregunta a Rosa: “¿Por qué te gustan tanto las rosas? Si tienes flores exóticas que son más bonitas”. “Las rosas para mí tienen un significado especial. La flor tiene la belleza del rostro de la niña que perdí y las espinas son el símbolo de las heridas que quedaron en mí. Por eso es que cuando las regalo, intento compartir un pedazo de lo bello que la vida me regaló alguna vez. Las espinas son el símbolo de las heridas que ya sané y por eso las quito y me quedo con lo mejor de mis rosas”, explicó Rosa. Las amigas enmudecieron y ahora comparten con cariño un gusto especial por aquellas rosas del hermoso jardín, que acompañaban a las margaritas, los gladiolos y los tulipanes.

Muchas veces las personas hacen cosas que a nosotros nos parecen extrañas y no las entendemos hasta que conversamos con ellas. Por ello debemos tratar de entender qué hay detrás de cada acto de las personas.

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Publicado por: Anonimo

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