Los niños son el reflejo de los padres



Recuerda que tú también puedes enviar tu cuento AQUÍ para que sea publicado gratis. Antes de seguir leyendo, aprieta estos botones sociales de Facebook, Twitter y Google Plus para que sepas cuando publiquemos otro cuento:

“Los niños, cuando juegan, lo hacen libremente y muchas veces no miden las consecuencias ni de sus palabras, ni de sus actos … se dice siempre que la primera escuela es el hogar …”, decía la profesora Betty, mientras daba clases a sus alumnos en una escuela pública de un país lejano. Beto, uno de sus alumnos, era un niño muy educado y considerado. A su maestra siempre le llevaba una fruta o se levantaba apenas ella entraba al salón en señal de saludo. Incluso era capaz de recoger lo que otros niños dejaban caer al piso y colocarlo en su lugar; lo cual era una forma de ser poco usual en un niño de siete años.

Beto siempre estaba atento a las buenas costumbres, pero sus compañeros se esforzaban por hacer todo lo contrario. “El hogar es la primera escuela”, repetía siempre la maestra a ver si los niños se daban cuenta de lo que esto significaba. Una mañana a la maestra Betty se le ocurrió mandar mensajes en los cuadernos de los niños para que los padres asistan a una gran reunión. Cuando llegó el día, felizmente que la mayoría asistió, empezó la charla dirigida especialmente al modelo que un niño tiene en el hogar y dijo: “Los niños son lo que ven en sus padres y la gente que lo rodea.

Recuerda que tú también puedes enviar tu cuento AQUÍ para que sea publicado gratis. Antes de seguir leyendo, aprieta estos botones sociales de Facebook, Twitter y Google Plus para que sepas cuando publiquemos otro cuento:



Si se portan mal, si no son solidarios con sus compañeros, si no son atentos, si no dicen la verdad es porque…” y de pronto un niño pequeño que fue con su mamá porque no tuvo con quien quedarse en casa, interrumpió a la profesora y dijo: “Mi mamá a veces se esconde cuando la van a buscar y me dice: Dile que no estoy en casa”, la mamá muy avergonzada se sonrojó de vergüenza y no supo qué decir. Todos los padres se miraron y entendieron lo que cada uno tiene que hacer para dar el ejemplo a sus hijos.

Al final de la reunión, terminó diciendo la maestra: “… y recuerden padres de familia, que sus hijos son el espejo de lo que son ustedes. Algún día ellos serán adultos y la clase de personas que serán ellos, dependerá de la educación que recibieron en la escuela pero en mayor medida en casa. Ustedes son sus primeros maestros y el hogar es la primera escuela. “Al día siguiente todos los niños, sin excepción, entraron saludando y a partir de ese día durante el resto del año fueron la mejor aula, gracias al esfuerzo de los padres y la maestra Betty.

Deja tu voto para que el autor sepa cuánto te gustó:

1 Star2 Stars3 Stars4 Stars5 Stars6 Stars7 Stars8 Stars9 Stars10 Stars (1 votos, resultado: 10,00 de 10)
Loading...Loading...

Recuerda que tú también puedes enviar tu cuento AQUÍ para que sea publicado gratis. Antes de seguir leyendo, aprieta estos botones sociales de Facebook, Twitter y Google Plus para que sepas cuando publiquemos otro cuento: